La comunicación con el paciente puede ayudarse con los siguientes modos:

No hable rápido, sobre todo cuando busca dar una indicación precisa.
Emplee palabras sencillas.
Busque la precisión del lenguaje. Evite el exceso de palabras que aumentan el riesgo de confusión. Pero, cuidado, lo contrario, el ser mezquino en la explicación lleva al paciente o al familiar a completar información faltante con suposiciones.
Enfatíce con ademanes e inflexiones. Aproveche el lenguaje corporal. Gestos, tonos, volumen de la voz y acentuación pueden reforzar el lenguaje.
Repita conceptos clave. Según estudios de la comunicación humana, una idea es aceptada luego de ser escuchada 6 veces.
Para que el paciente lleve a la acción una indicación, explique el porque le conviene la prescripción. Ayudará a crear compromiso y aumentará su imágen profesional.
Preste atención a los contenidos del lenguaje verbal y también del escrito. En mi experiencia profesional, escribir claramente, empleando letra de imprenta mejora sensiblemente el cumplimiento de las prescripciones.
Cuide también la forma en que se expresa, lo que sugiere y lo que revela de sí mismo.

La apelación es muy importante ¿Cuál es la acción que se busca del otro?. La forma de apelar podría ser ineficiente mientras que el contenido del lenguaje el adecuado.

Los investigadores de la comunicación destacan los factores empáticos, afectivos, por sobre las palabras del contenido del mensaje, dado que transmiten más rápido y hasta intuitivamente el mensaje.

El estado emocional del receptor modifica el resultado final de la comunicación. El paciente puede entender diferente, mucho depende de como se sienta.

Lo que el paciente percibe, siente, es para él la realidad. Si percibe que el médico no le está escuchando, eso en definitiva, es así para él, lo toma como la verdad de lo que ocurre.

El profesional debe ser empático al escuchar. Resulta más dificultoso el escuchar y por lo tanto hay que hacer el esfuerzo de prestar más atención durante la escucha.

Trate de sostener la mirada y establecer un buen contacto visual. Busque ver al paciente de cuerpo entero, así captará información no verbal.

Evite juzgar mientras escucha, es frecuente que esté pensando en qué responder más que atendiendo a lo que el otro dice.

También es importante ser receptivo, aceptando comentarios no agradables.

Debe aplicar paciencia, porque es posible que tenga que volver a explicar lo importante.

Concéntrese y haga preguntas. Al preguntar usted demuestra interés y preocupación.

¿Que todo esto se cae de maduro en una consulta médica?…la verdad es que no está ocurriendo así y es por ello que escribí este artículo.

Para levantar la Historia Clínica hay que escribir y es mejor hacerlo durante la entrevista, al realizar el interrogatorio, delante del paciente. Es un signo de responsabilidad, profesionalidad y aumenta considerablemente la confianza hacia el médico.

Fuente: http://www.stopdolor.com/pdfs/comprendiendo7.pdf

Dr. Héctor H. Zorrilla
Buenos Aires, Argentina
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