Así como la falsa modestia y la adulación ponen incómodos a la mayoría de las personas por verguenza ajena, ocurre igual con el accionar del médico que tiene que autojustificar lo que hace porque en la realidad no hace falta que lo haga, no es necesario.
Ni él ni lo que hace!
Esta aseveración suena rara pero es lo que ocurre hoy cuando un médico se equivoca, no sabe o cuando no debería estar allí, ni haciendo lo que hace.
En países donde se han diplomado médicos en exceso y se los ha matriculado gratuitamente ocurre frecuentemente, todo el tiempo!La mayoría de las veces, el propio profesional no es consciente del condicionamiento psicológico y social en el que se encuentra.
¿Por qué ocurre esto?
Las personas que han creído en un proyecto y se prepararon para ello durante un tiempo prolongado alimentan la esperanza y creen en lo importantes que son para el proyecto aunque la realidad sea muy diferente a la proyectada.
Es lo que le ha ocurrido a muchos jóvenes alentados por sus familias y por sus gobiernos para seguir la carrera de medicina fácil y gratuitamente, en varios países latinoamericanos. Así ha ocurrido en la Argentina. A pesar de la gran deserción universitaria el número de diplomados médicos viene resultando excesivo hace varios años.
El fenómeno afecta a toda la comunidad médica, a cada médico, se encuentre o no privilegiado en el sistema.
La autojustificación frecuente impide el profesionalismo y se vincula con mala-praxis. Se asemeja a la actitud de la medicina defensiva en donde el médico hace o deja de hacer influenciado por presiones.
Médico que actúa presionado pierde criterio, su palabra pierde credibilidad, se aparta del espíritu de la profesión. Todo ello es percibido por el paciente, también por el familiar y otros testigos. Muchos médicos subestiman esta percepción y es por ello que, sin darse cuenta, ellos mismos provocan a la demanda por mala-praxis.
Al promover servicios de salud se promueven promesas porque solamente los resultados conforman al producto y pueden ser juzgados. A nadie le interesa comprar “servicios que se autojustifican” y mucho menos servicios de salud.
En el ámbito de la práctica privada, sea o no competitivo, no hay lugar para la mayoría de los médicos y es por eso que se tienen que autojustificar ya que fueron diplomados y matriculados para nada, innecesariamente. Estrictamente hablando, estos médicos no están en condiciones de competir, en realidad están fuera de la competencia.
Hay dos correciones en camino para tal despropósito, una de ellas son los juicios por mala-praxis que actúan a modo de “purga” y otra es: los exámenes de ingreso a la Universidad.
Deberían sumarse: exámenes de egreso y matrículas limitadas en número.
¿Cuál es el médico que escapa a la gran categoría de los que tienen que autojustificarse?
Es aquel con una noción clara de la esencia del arte y del oficio de la profesión, informado, con recursos, con criterio y con una plaza genuina para ejercer, en donde es realmente necesario.
¿Es la especialización o la superespecialización un mecanismo que elude la competencia de los médicos innecesarios?
Las pruebas, la experiencia dicen que no. Tanto especialidades como superespecialidades también están sobreofertadas y algo más grave: subtecnologizadas en equipamiento y en capacitación. Muchas de ellas no son ofertas genuinas de servicios de salud.
Los criterios de segmento, nicho y subnicho no pertenecen a conceptos de Salud Pública pero pueden ayudar al profesional de la salud en búsqueda de la mejor posición para ejercer.
Segmento, nicho y subnicho vienen del marketing y se refieren a realidades económicas que reflejan conductas de la población, actividades, lo que ocurre!
Estos conceptos valen en la medida que tienen una mensura: dinero facturado, consultas por año y parámetros de este tipo.
Cuando se atiende una verdadera necesidad se brinda un verdadero servicio. Se puede recurrir a herramientas de marketing, si el servicio se ofrece en el mercado.
No hace falta autojustificarse en tal caso, estaría de más.
Si usted desea colaborar con alguna idea o contenido puede comunicarse por medio del siguiente email: info@marketingdesalud.com.ar
Dr. Héctor H. Zorrilla
MN 51814
Ciudad de Buenos Aires
Argentina



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